Apoyo emocional

Dialogar con un profesional sobre los aspectos emocionales relacionados con la infertilidad reduce enormemente el malestar interior.

El deseo de ser padres es una ilusión compartida por muchas parejas. Un diagnóstico de infertilidad o esterilidad, supone un punto de inflexión y la inmersión en un proceso largo, con un importante coste económico y que a buen seguro generará un desgaste físico, emocional y social.

Los niveles de ansiedad se disparan y el ánimo se torna depresivo. Y en innumerables casos, será necesario recurrir a un apoyo emocional. Durante el proceso aflorarán unas implicaciones que debemos saber canalizar.

Desde el primer momento en el que la pareja decide tener un hijo y éste no llega de forma natural, hasta la decisión de comenzar el tratamiento, la espera y preparación para recibir los resultados e incluso sobre la forma de comunicarlos a la familia y círculo cercano, se inicia un recorrido temporal medianamente largo, en el que habrá que tratar de ser pacientes y enfocar dichas circunstancias de una forma positiva.

La infertilidad conlleva
un impacto emocional ante el que debemos estar preparados.

Me empiezo a preocupar:
A lo mejor no puedo ser madre. ¿Soy infértil?.

Cuando una pareja decide realizar una primera visita es un momento de nervios, tensión e incluso decepción. Asumir que puede existir un problema es difícil para ambos.

Cada persona responde la infertilidad de formas diferentes y en este caso las consecuencias se viven con especial intensidad.

Hay una gran cantidad de sentimientos que comenzarán a desarrollarse, como la sorpresa, la negación; “No puede ser”,
“¿Por qué a nosotros? ¿Seré yo?. ¿Podremos formar una familia?…
La rabia, la culpa, la baja autoestima, el miedo, la incertidumbre y la tristeza. Y afecta tanto a la relación de pareja, como aquella con los familiares, las amistades y tambien en el ámbito laboral.

Es importante que los pacientes sientan en todo momento que alguien del equipo está disponible. Es importante que les guíe y acompañe en cada uno de los momentos del proceso.

¡Son muchas las preguntas! Es preciso confiar en un equipo con experiencia y calidad humana, preparado para resolver todas esas dudas y dispuesto a acompañarte en el complejo camino que tienes por delante.

¿Dónde pedir ayuda? Buscando información.

Cada vez disponemos de más información al alcance de la mano, foros, blogs, páginas de consulta disponibles en Google.. pero cada vez es más difícil encontrar fuentes de calidad y sin sesgos comerciales.

Algunos pacientes empiezan su andadura acudiendo al ginecólogo general y al urólogo, pensando que así adelantan el proceso. En realidad no es cierto: no solo porque las pruebas suelen ser poco específicas sino también porque los centros de reproducción somos más rápidos y resolutivos, por eso te sugerimos acudir desde un principio a un centro especializado.

En fertilidad cada situación es única e irrepetible. Cada caso ser evaluado en detalle y siempre por un equipo profesional con formación y dedicación específica. La medicina reproductiva es muy compleja y no puede ser asistida por profesionales generalistas o polivalentes.

¿A qué me enfrento emocionalmente en un tratamiento de
Reproducción Asistida?

La medicación provocará unos cambios hormonales que mostrarán inestabilidad emocional, temor, ansiedad, procesos agónicos y la sensación de pérdida del control de tu vida.

Durante la primera fase, en la que se analiza toda la información médica personal y familiar, las emociones son más fáciles de asumir. Los pacientes han preparado muchos documentos, análisis, fechas, datos… y el médico suele estar bien formado y lo analiza en profundidad para acordar con la pareja la mejor solución en cada

Los avances médicos, logran que la mayoría de las parejas obtengan la consecución de su proyecto de ser padres. Es un camino proceloso, repleto de ciclos que se repiten, y que en determinados casos habrá que recurrir a la donación de gametos e incluso asumir, que la paternidad deberá completarse por vías tan diferentes como la adopción.

Los hombres también experimentan muchas sensaciones, pero tienden a no expresar sus propios sentimientos. Todo su esfuerzo está enfocado en dar apoyo a su pareja y si la infertilidad o esterilidad es causa suya, le acompañarán la vergüenza y se sentirán heridos en su masculinidad. Es bueno hacerles partícipes para que no sufran exclusión en el proceso.

Los tratamientos de reproducción asistida requieren una medicación, que generalmente producirá unos efectos colaterales tales como tener que faltar al trabajo o no acudir a los compromisos sociales.

Es fundamental no obsesionarse, y tras sufrir varios intentos sin éxito, a veces la mejor opción es “tomarse un descanso” para retomar los ciclos con la energía necesaria para enfrentar el desenlace del siguiente tratamiento. Tanto si es positivo como negativo.

¿Cómo afrontar las distintas fases del tratamiento?

Cualquier tratamiento que se realice, establece distintas fases hasta que se completa. La reproducción asistida también. Y como consecuencia, las emociones que rodean al proceso son manifiestas. Aflora la esperanza, la ansiedad que marca los tiempos del tratamiento, la frustración si el ciclo debe cancelarse y la agónica espera del test positivo, que si no se produce, alcanza una magnitud pareja a la del duelo.

Hay muchos factores externos e internos que pueden afectar a lo largo del tratamiento. La negación a la infertilidad o a la esterilidad, el factor religioso, el educativo, vivir la reproducción asistida con secretismo y miedo a la no aceptación, también hay un factor económico porque es muy costoso y a veces los recursos son limitados.

Aprender a afrontar situaciones difíciles que se van a producir y mantener una actitud animosa con el fin de reducir los niveles de angustia, porque en algún momento se tendrá una sensación de impotencia por haber intentado todo y no haber logrado el objetivo perseguido.

La pareja entonces se encierra en sí misma, se aísla con la consiguiente pérdida en comprensión de amistades y familia. Se hace doloroso también escuchar las conversaciones de las amistades y de la familia centradas en niños, embarazo su cumpleaños.

Nos enfrentamos a ellos de diferentes formas y hay que tomar conciencia de cuáles sean las circunstancias, asumir el diagnóstico que se indica así como su tratamiento.

Dependiendo del tratamiento, la asunción es más o menos ardua, y aquellos en los que los pacientes no pueden ser padres mediante su propia genética, atraviesan una fase de duelo y tristeza y un enorme desgaste emocional cíclico para cualquier pareja que comienza un tratamiento de reproducción asistida. Porque se genera una esperanza casi desmedida en el origen, y un fracaso en todos los sentidos, si no se alcanza el éxito soñado.

Y esta especie de duelo genético se acompaña por un exceso de culpa, sensación de fracaso como persona, a veces una imposición por parte de la pareja para la consecución del tratamiento y una preocupación extrema por el vínculo, apego y rasgos físicos del gameto donado.

Hay un impacto emocional muy importante, añadido al elevado coste económico del tratamiento, el proceso quirúrgico y la ausencia de privacidad sexual. Después de un tratamiento fallido el 50 % de los pacientes sufre una alteración psicológica reseñable, porque se sienten incompletos sin el embarazo que tanto han buscado.

Se produce una recesión casi total del placer en las relaciones sexuales, y comienzan los reproches sobre quien quiere de verdad ser padre y quien lo hace por satisfacer los deseos del otro. En ocasiones verbalizar lo que con lleva un tratamiento de fertilidad a nivel emocional, reduce enormemente los niveles de angustia.

Si con toda la información disponible en esta primera toma de contacto consideramos que existe ya una indicación clara de tratamiento, os explicaremos detenidamente las características del mismo y podremos programarlo a la mayor brevedad posible.

No olvidéis que cada caso es único y que los pasos a seguir deben adecuarse a vuestras necesidades específicas.

Escuchar el latido del corazón de tu hijo es algo único, vive este momento.

Contacta ahora para resolver tus dudas

Todas las consulta ecográficas son gratuitas.